Primero el ancho: una correa ancha reparte el peso y marca la diferencia entre comodidad y dolor de hombro en un bajo. Luego la longitud, y luego si los extremos sujetan lo suficiente para que el instrumento no se suelte.
El ancho es lo que soporta el peso
Una correa estrecha concentra la carga en una zona pequeña del hombro. Con cualquier cosa más pesada que una eléctrica ligera, eso se vuelve incómodo en media hora.
La longitud decide la postura
Demasiado larga y la mano que pisa tiene que estirarse; demasiado corta y el brazo que rasga queda encogido. El rango de ajuste importa más que cualquier cifra concreta.
Los extremos son el punto de fallo
Los extremos baratos se dan de sí y se salen del botón. Los seguros de correa o una simple arandela de goma sobre el botón lo resuelven, y ambas cosas cuestan casi nada.
Las preguntas que se hacen de verdad
¿Qué ancho para un bajo?
Más ancho que para una guitarra. El bajo Rocktile de nuestro catálogo se entrega con una correa de nailon de 5 cm ajustable entre 83 y 142 cm, que es una referencia razonable.
¿Valen la pena los seguros de correa?
Evitan que la correa se salga del botón, que es cómo los instrumentos acaban en el suelo. Son baratos y son la única protección real frente a eso.
Última revisión: 2026-08-18